Los 3 primeros art. de la Constitución internacional (Convento 17-20 05.2012)

Los miembros de “Le Droit Humain” estamos repartidos por toda la Tierra y nos agrupamos, en función de nuestro número, en Logias Pioneras, Jurisdicciones y Federaciones.

Tomando en cuenta el carácter internacional de la Orden, independientemente de su sensibilidad y de su cultura, tenemos un texto de referencia, aplicable a todos, que lleva el nombre de Constitución Internacional.

A continuación citamos fielmente los puntos esenciales de la misma:

“… Los Francmasones de los dos hemisferios pertenecientes a la Orden Masónica Mixta Internacional “Le Droit Humain” (“El Derecho Humano”), reunidos en Convento Internacional en el Cenit de París, en homenaje de fidelidad y reconocimiento, colocan sus trabajos bajo la égida de sus venerados fundadores: María Deraismes (la primera mujer en ser iniciada 14 de enero de 1882) y Georges Martin.

Con sus ilustres predecesores y siguiendo su ejemplo, fraternalmente unidos en el amor hacia la Humanidad, los Francmasones de “Le Droit Humain” desean cumplir íntegramente, en el seno de la Masonería y en el mundo profano, la triple divisa: LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD.

Persuadidos de que el método de trabajo masónico representa uno de los mejores instrumentos de perfeccionamiento humano, desean proseguir su acción sentando las bases de una amplia constitución masónica internacional. Esta fija los deberes y los derechos de todos y de cada uno, asegurando así el máximo de libertad compatible con una disciplina voluntariamente aceptada.

La Orden Masónica Mixta Internacional “Le Droit Humain” afirma la igualdad del Hombre y de la Mujer.

Al proclamar «Le Droit Humain», la Orden aspira a que hombre y mujeres puedan lograr, en plano de igualdad, la justicia social en toda la tierra en una humanidad fraternalmente organizada.

“Le Droit Humain” está compuesta por Francmasones, hombres y mujeres unidos fraternalmente , sin distinción por razones sociales, étnicas, filosóficas o religiosas, la Orden utiliza, para llegar a este fin, un método ritual y simbólico, gracias al cual sus miembros edifican un Templo al progreso y al perfeccionamiento de la humanidad.

Fieles al principio de laicidad, respetuosos de la absoluta libertad de conciencia de cada uno, los miembros de la Orden trabajan para ejercitar los principios de libertad, igualdad y fraternidad y para obtener para todos los seres humanos el más alto desarrollo moral, intelectual y espiritual, condición básica de la felicidad que le es posible conseguir a cada persona en una Humanidad fraternalmente organizada .

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